El que a buen árbol se arrima


Robles es mi ventana al mundo gay. Mi vida es realmente demasiado straight. No es que lo oculte, pero es que tampoco lo anuncio. Sé que a estas alturas mi familia debe saber que soy homosexual, pero es algo que simplemente no se habla. Y si lo hablan nunca lo han hecho conmigo.

Tengo por costumbre no meterme en los líos de mis hermanos ni de mis padres, y si lo hago, es porque ya no tengo mas remedio. Siempre que explota un peo, todos vienen a donde mí.

Cuando mi hermano, el policía, le pegó cuernos a su mujer, mientras todos lo declaraban figura non grata, su refugio fué mi apartamento y mi silencio. Recuerdo cuando decidió irse de casa, contra los deseos de Mami y Papi. Alquiló un apartamento cuando apenas había comenzado en la Academia. Cuando todos lo criticaron, yo solo le pregunté qué necesitaba para su nuevo apartamento. Me dijo que un televisor. Le compré el mejor que pude.

Tan pronto comenzó con los trámites de divorcio y las peleas por la custodia de mi única sobrina, mi hermano, el policía, apareció con nueva mujer y tres sobrinos instantáneos. Antes de presentárselos a Mami o a Papi, me los trajo a mí. Mi mamá aun no le perdona a mi hermano, el policía, que le haya negado los primeros años de cada uno de ellos, mientras yo espero por los próximos instantáneos.

Cuando mi hermana tenía pocas semanas de embarazada de mi primer sobrino, lo noté. No hablé con ella, hablé con Papi. Le dije que ella estaba preña, que se lo dijera a Mami y que no la obligaran a casarse. No la obligaron, pero comoquiera se casó. Luego noté su segundo embarazo y apenas el tercero, que ella lo confirmó cuando lo perdió. Lleva 16 años en un matrimonio que siempre ha sido un juego de niños. Cuando están de pataletas, mi hermana y mis dos sobrinos pasan pequeñas temporadas en mi apartamento.

Mi hermano menor me lo llevé con la mudanza. Vivió como dos años conmigo, disfrutando dizque de su apartamento de soltero, hasta que por fin decidió sentar cabeza. Se casó con una chica de Morovis, que se lo llevó a Unibón y a cada rato me trae plátanos y batatas, que me encantan.

Es curioso que al escribir sobre Robles, comience describiendo a mi familia. Robles nació de padres ya viejos que tenían un solo hijo de 18 años y ya estaba casado. Hoy día el hermano vive con su esposa y sus dos hijos en Denver, Colorado. De sus padres, sólo le sobrevive su madre, que esta ciega por la vejez. Vive en un asilo.

Robles trabaja en una línea aérea y su base está en Chicago. Sus días libres trata de pasarlos en Puerto Rico para estar cerca de su mamá. Se hospeda en Santurce junto a otros compañeros de trabajo.

Robles y yo tenemos tantas diferencias aunque físicamente nos parecemos mucho. Tenemos hasta la misma estatura y tallas. Nos ayudamos mutuamente cuando encontramos pantalones size 28 o camisas que corren pequeñas. Me llama o yo lo llamo para ir corriendo a las tiendas antes que se agote. Conseguir ropa que nos quede bien es una odisea. Gracias a Dios que hemos echado cuerpo y ya no tenemos que comprar tanto en la sección de niños.

De todas las diferencias, la mayor es como ambos buscamos el amor. Yo he separado el amor del acto sexual y creo que sucede pocas veces en la vida. Robles lo encuentra a cada rato, sobretodo cuando está bien servido por un macho que lo macetee varias veces al día.

Lo más que admiro de Robles es que es un buen hijo. Robles nunca me ha dicho si su hermano lo ayuda económicamente con los gastos de su mamá. Lo poco que sé, es que cuando Robles lo visita a Denver, lo obliga a ir a la Iglesia, mientras lo esconde de sus vecinos y amistades. Si el cristiano de Denver lo ayuda, estoy seguro que apenas dá para comprarle pantaletas a la madre.

A veces creo que lo mejor que le puede pasar a una madre es tener un hijo maricón. Estoy seguro que nunca sería abandonada por este hijo. Sé que hay maricones que son malos hijos. Debe haber. Hasta ahora no he conocido a uno.

 

What did you think of this article?




Trackbacks
  • No trackbacks exist for this post.
Comments
  • No comments exist for this post.
Leave a comment

Submitted comments are subject to moderation before being displayed.

 Name

 Email (will not be published)

 Website

Your comment is 0 characters limited to 3000 characters.